¿Quién es Bender?

 

Parafraseando un poco a Tarantino, él ha expresado en varias ocasiones que la receta para una película perfecta consiste en un buen guion y unos buenos personajes (es decir, que estén bien desarrollados). Así que, ¿por qué no analizamos un buen personaje y nos hacemos una idea para futuros proyectos?

Un buen ejemplo es Bender Bending (Doblador) Rodríguez, o simplemente Bender (para algunos conocido como “el Homer Simpson robot”). Bender es uno de los más icónicos personajes de la ficción y desde luego que también uno de los más irreverentes y mejor construidos. De hecho, es tan bueno que me atrevería a decir que Futurama no sería lo que es si no fuera por él, robándole, en muchas ocasiones, el protagonismo al propio Fry.

Pero... ¿Cuánto podemos conocer a Bender a través de lo que nos muestra la serie de él?




Lo primero que tenemos que saber de Bender es que es mejicano, para ser exactos, nació en Tijuana, en el año 2997, justo tres años antes de conocer a Fry. 

Esto lo conocemos gracias al episodio "Inspección letal" en el que se descubre que fue construido en una de las múltiples fábricas de la industria robótica de Mamá, fábrica en la que trabajaba un joven Hermes Conrad. 







Unas cuantas temporadas más tarde, en el capítulo uno de la temporada doce, se vuelve a refutar esta información. En este capítulo, gracias a un un NFT, Bender vuelve a su pueblo natal para redescubrirse, con lo que descubrimos más en detalle sus raíces, así como una faceta más familiar que contrastará con muchas de las características que lo definen y que veremos más adelante. 

Sobre su edad, esta no queda totalmente definida, debido a los diferentes cambios que ha ido teniendo a lo largo de la serie. En teoría, tendría que tener 3 años, ya que se creó en 2997 y conoce a Fry en el 3000. Pero la serie también va cambiando con los años. Por ejemplo, en el capítulo “Rabia contra la vacuna”, están en el año 3020 (claro guiño al año del confinamiento), por lo que tendría 23 años. Pero todo esto cambia si tenemos en cuenta el capítulo "Bien está lo que está en Roswell", en el que su cabeza se hizo 1057 años mayor que su cuerpo debido a que en 1947 su cabeza se cayó de la nave justo antes del viaje en el tiempo. 

Aunque en "El gran golpe de Bender"  hizo varios viajes temporales entre el pasado y presente, dejándonos aún más confusos sobre su edad. 

Y, por si esto fuera poco, en la propia web de Futurama cuentan que la edad de Bender es de 4 años, contando que su nacimiento fue el 4 de septiembre de 2996, lo que rompe todos los esquemas vistos.

Por eso, como su fecha de nacimiento oscila entre el 2996 y el 2997, diremos que tiene entre 3 a 4 años, si omitimos todos los años que han pasado y la cantidad de viajes espaciales.


La primera vez que vemos a Bender es en el primer capítulo de la primera temporada (“Piloto Espacial 3000”), cuando se encuentra con Fry a la cola de una máquina de suicidio. La primera frase que intercambia con Fry es: “Díselo a mi brillante culo metálico” (su frase más icónica), mostrando de primeras que es alguien antipático y un tanto agresivo.

A todo esto, se le suma el hecho de que está esperando para suicidarse, solo que como se verá más adelante, simplemente para entretenerse. Con esto ya entendemos que Bender no es un personaje cualquiera, sino alguien excéntrico y temerario.

Además, tras haber salido con vida de la máquina, Bender trata a Fry de forma totalmente diferente, mucho más simpático y abierto, como si fuera su amigo de toda la vida. Ambos hablan en una taberna en la que descubrimos la fuerte adicción que tiene al alcohol, pues para Bender el alcohol funciona como el agua (de hecho no puede vivir sin él. Hay un capítulo en el que está ebrio por precisamente no haber tomado nada de alcohol en horas, lo que es totalmente contradictorio).

Con estas pocas escenas ya conocemos gran parte de personalidad: una personalidad inestable y adictiva, que contrasta con su rápida amistad con Fry, ya que, como se verá repetidas veces en la serie, él es su único y mejor amigo humano, pese a que una de sus frases más célebres sea: "Matar a todos los humanos". 

Esta frase también dice mucho de él, quien en repetidas ocasiones a lo largo de la serie se ha posicionado totalmente a favor de los robots y en contra de toda vida no robótica, teniendo una inclinación bastante radical y extrema. 

Ya que estamos hablando de algunos de sus puntos negativos, no se puede entender cómo es la personalidad de Bender si no hablamos de adicciones. Bender no solamente es un adicto al alcohol, sino que bebe, fuma, le encanta el juego, el sexo y las apuestas, se ha enchufado (equivalente a drogarse en robots)… En general, busca gratificaciones instantáneas y tiene un comportamiento dañino.

Todo esto se refleja en la mayoría de episodios, aunque los siguientes dos episodios lo dejan más que claro. 

En el último capítulo de la primera temporada, Bender experimenta diversas adicciones, siendo específicamente su adicción a la electricidad lo que le lleva a unirse a una iglesia de robots. Una vez dentro adquiere una personalidad opuesta a la suya e incluso sus amigos (Fry y Leela) intentan que vuelva a ser cómo era, tentándole con puros, alcohol y prostitutas robot, lo que lo lleva al infierno pero también a ser como es realmente (un robot adicto).

Aunque, sin duda alguna, el capítulo que mejor lo ejemplifica es la segunda parte de "Antología de interés", en el que con un invento de el profesor, el equipo prueba diversas situaciones posibles. Una de ellas es que hubiera pasado si Bender fuera humano, con lo que vemos a un Bender que decide explorar en su cuerpo humano todas las sensaciones humanas posibles, pasando por todo tipo de adicciones que lo llevan a morir de un infarto.












De Bender también es fácil averiguar a lo largo de los capítulos que es alguien perezoso (nunca hace su trabajo y si hace algún mínimo esfuerzo se queja al instante), cosa que el episodio de Benderama explica perfectamente.

En este capítulo, el profesor crea un invento que hace duplicados que Bender aprovecha para crear copias de sí mismo para no tener que trabajar, e incluso sus copias hacen copias de ellos mismos para no tener que trabajar.

Otra de las características de Bender que quedan más que claras a lo largo de la serie es que es un robot sumamente envidioso. El capítulo más lacrimógeno de toda la serie es un perfecto ejemplo de ello.

En este capítulo, Fry, entusiasmado con la posibilidad de revivir el fósil de su perro, provoca en Bender una fuerte envidia al sentir que no se le presta la suficiente atención, por lo que en un arrebato de celos, Bender tirará el fósil del perro a un volcán del laboratorio de el profesor (si eso no son celos no sé que lo son).

Algo similar sucedió en el quinto capítulo de la segunda temporada, en el que, ante la llegada de Mordisquitos (otra mascota), trata de llamar la atención de todos sus compañeros de forma continua, pero al no conseguirlo (y en otro ataque de celos) lo agarra y tira por el váter.

Esto le obliga al profesor Farnsworth a implantarle un chip que le permitirá sentir empatía. Aunque lo más curioso es que, al final del capítulo, cuando rescata al propio Mordisquitos, el chip había dejado de funcionar, por lo que lo había hecho genuinamente. Es decir, Bender no es tan malo, aunque le gusta aparentarlo.


Ya que hablamos de animales, Bender también ha demostrado tener bastante corazón con los animales, ya sea en defensa de un zorro robot (episodio doce de la temporada nueve, en el que tras unirse en un principio al Club local de Caza de Zorros, acaba enterándose de que el zorro que cazaban es un robot lo que lo pone en un fuerte dilema ético) o en capítulos tan recientes como el noveno de la última temporada estrenada (la trece) en el que acaba forjando una gran amistad con un pequeño cerdo al que, en un inicio, solo quería para encontrar trufas espaciales. Y, ¿cómo olvidar cuando acabó luchando por la vida de los pingüinos?

En verdad, tiene mucha más integridad de la que parece o intenta aparentar.

Cambiando bruscamente de tema, no podemos pasar por alto uno de los aspectos que más definen a Bender como personaje: sus gustos.

Cabe recalcar que le encanta robar y el dinero (y en ese orden). De hecho, esto lo han representado tan bien sus creadores que  el número binario de su apartamento (00100100) significa en binario el símbolo del dólar, lo que representa su codicia.

 

Además, hay un capítulo en el que adopta a 12 niños solo con el fin de recibir un incentivo del gobierno, aunque también termina demostrando una faceta paternal. 

Le encanta doblar cosas (es un robot doblador, está hecho para eso) y la cocina, pese a que no parece ser un buen cocinero.

Está obsesionado tanto con el chef Elzar (un famoso chef extraterrestre de cuatro brazos) como con Calculon (un famosísimo actor robot, protagonista de una telenovela para robots), ambos, personajes excéntricos y que podrían explicar de alguna manera la forma de ser de Bender (teniendo en cuenta que los elige como referentes, en el sentido de que reflejan una forma de vida que busca alcanzar: fama, reconocimiento y admiración, dinero... Características que ayudan a entender su personalidad narcisista que necesita de una validación constante).

Esto último también pasa con otra de sus aficiones más marcadas que nos han dejado más que claro algunos de los episodios: la música. 

Son varios los capítulos en los que, por diversos motivos, Bender ha terminado en el mundo de la música. Como en el capítulo trece de la temporada tres en el que, debido a un accidente que lo deja discapacitado, empieza una carrera como cantante de folk rock. 

O en el cuarto episodio de la décima temporada, en el que cumple su nuevo sueño de convertirse en cantante folk.

Estos ejemplos, como pasaba en el caso de sus ídolos, nos ayudan a terminar de comprender su citada personalidad avariciosa y necesitada de atención, ya que busca vivir de una fama inmediata. 

Y, bueno, ya que estamos analizando su personalidad, es importante destacar que Bender tampoco es alguien seguro de si mismo. Esto queda totalmente claro a lo largo de la serie, pero un buen ejemplo es el capítulo quince la la quinta temporada, en el que se convierte en una estrella de su telenovela favorita pero se preocupa por lo que el público piense de él, de su forma de ser.

En este capítulo, Bender llega a la decisión de salir en su telenovela favorita tras haber tomado una decisión impulsiva, cosa que hace de costumbre en la serie y que también es una de sus características básicas. Pues solo hay que recordar capítulos como en el que se termino convirtiendo en un tronco de madera, huyendo de la ciudad y habitando en una isla desierta por un tiempo, simplemente por haberse sentido obsoleto.

Es decir, en vez de intentar mejorarse (actualizarse) decidió tachar que el resto estaba mal y huyó, cerrado en sus propias ideas.

Aunque ya conocemos bastante de Bender, si queremos conocerlo al completo, no podemos no hablar de sus múltiples relaciones, ya que la forma en la que se comporta con sus parejas revela mucho de su personalidad.

Su primera pareja como tal se muestra en el primer capítulo de la segunda temporada, en el que la tripulación va de viaje espacial en un crucero que parodia al Titanic, sitio en el que conocerá a La Condesa de la Roca. En un principio le iba a robar sus joyas, pero acabará enamorándose y saliendo con ella durante todo este episodio.

Esta se podría decir que es su “única relación de amor verdadero”, pues durante todo el tiempo que estuvo con la condesa se mostraba servicial y en general bastante preocupado por su bienestar, lo que contrasta con su personalidad agresiva y sarcástica que tiene con sus amigos y todos aquellos que lo rodean.

A lo largo de la serie ha tenido múltiples relaciones esporádicas que refuerzan su poca paciencia y compromiso, aunque en el sexto episodio de la tercera temporada acaba conociendo a Angelyne, una robot dobladora de la que se enamorara profundamente. 

También es una relación en la que tendrá que competir con un robot físicamente idéntico a él, a excepción de su perilla: Flexo (quien también sale en otro capítulo).

Lo más destacado de esta relación es la forma en la que de nuevo Bender modifica su carácter, siendo mucho más permisivo con su pareja e incluso algo dependiente, hasta el punto de llegar a suplantar la propia identidad de Flexo para gustarle a Angelyne (aunque esto suponga vivir una mentira). Una prueba más de la envidia que caracteriza a Bender.

Finalmente, hay un capítulo bastante revelador sobre su personalidad en el que acaba teniendo un hijo con una máquina de refrescos, cosa que lo obliga a comportarse como un padre. Y, para sorpresa de todos, es un buen padre. De hecho, termina sacrificándose al darle permiso al profesor para que reemplace la tarjeta de memoria de su hijo (Ben) y así pueda ser doblador (que es lo que más quiere), con el costo de que olvide quien ha sido su padre.

Al inicio dije que era algo antipático e incluso cruel, esto es porque Bender suele comportarse de una forma moralmente cuestionable, siendo también bastante pasota y egoísta (como en el capítulo en el que, por temor a morir y no ser recordado, busca dejar su legado como faraón, a costa del sufrimiento de miles de esclavos entre los que están sus amigos).

Aún así, a largo de la serie se ha visto como esta actitud es más bien un escudo para proyectar una falsa seguridad que otra cosa, ya que sin Fry y el resto de sus compañeros de trabajo (Leela, el profesor Farnsworth, Hermes, Amy y el Dr. Zoidberg) estaría totalmente vacío.


Por eso es que en muchos capítulos ha demostrado ser un buen robot y amigo. Capítulos como el cuarto de la temporada ocho, en el que por accidente se convierte en el dios de una minúscula civilización que se crea en su cuerpo, y demuestra preocuparse genuinamente por sus habitantes o en el capítulo en el que Fry acaba infectándose de parásitos que lo mejoran tanto física como mentalmente, Bender es el que más lucha por recuperar la identidad de su amigo.

O, aunque no sea el mejor ejemplo de bondad, en “Fantasmas en las máquinas”, Fry salva la vida de un hombre en lugar de la de un robot, lo que abre un debate sobre si es más importante la vida de un humano que la de un robot. Esto enfada a Bender y decide suicidarse para darle una lección. Una vez muerto, pacta con el diablo robot que pueda volver a la vida si a cambio mata a Fry de un susto, pero lo que descubre es que este está realmente dolido por su pérdida. Esto le hace recapacitar y evita que el diablo robot se quede con el alma de su mejor amigo. En resumen, se redimió, pese a que fue su orgullo el que ocasionó todo el conflicto.


En resumen, Bender, pese a ser en la mayoría de ocasiones un auténtico toca pelotas, con muchos problemas personales (adicciones, un fuerte ego y envidia, mal carácter, poca paciencia... ), también ha demostrado tener un gran corazón robótico y estar realmente arrepentido por sus acciones.

Personalmente, creo que es el personaje mejor construido de toda la serie, pues pese a ser un desgraciado, no te alegrarías si le pasara algo malo; cosa que es muy difícil de llevar a pantalla y más durante tantas temporadas. Además, ¿qué otro robot tiene tanto carisma como él?








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