Mr. Mailman joins the fight!

 




¡Cansado de repartir cartas, Mr. Mailman se une al roster de Super Smash Bros Ultimate!

Al ver la imagen del cuarto, rápidamente captó mi atención la carta con el sello rojo en medio. No pude evitar ver la similitud con la emblemática carta que le dan a cada personaje al unirse al juego de peleas de Nintendo. 


Esto me hizo plantearme la pregunta de que pasaría si en vez de seguir sumando personajes de diferentes videojuegos, se crea uno propio como se hizo con Master Hand y Crazy Hand, así que eso hice. 

Objetos Elegidos:

- Carta con el sello rojo
- Gorro tipo fedora
- Pipa
- Lentes
- Abrigo
- Zapatos de vestir
- Guantes

Transfondo:

Super Smash Bros es el juego de peleas con más personajes de la historia, y últimamente se ha hecho famoso por incluir cada vez más caras reconocidas dentro del mundo de los videojuegos, haciéndolo el crossover por excelencia, marcando un antes y un después para cada nuevo integrante. Sin embargo, esto no implica que no es capaz de crear sus propios personajes; como pasó con la Planta Piraña, o incluso agregando protagonistas amados de otras franquicias donde se ha tenido que inventar su moveset desde cero, haciendo que la inclusión de Mr. Mailman sea más que lógica.

(Si de verdad no sabes nada del juego te dejo la explicación sobre esta carta: Smash Invitation)

¿Por qué tiene sentido su trasfondo?  Mr. Mailman o "El cartero" es mi respuesta para una pregunta que se lleva haciendo hace mucho tiempo en la comunidad de Smash Bros (Who is sending the smash invitations?). Foros de Reddit, hilos en X, páginas de Instagram; todos los fans nos hemos preguntado ¿Quién entrega esta emblemática carta? Siendo recibida por personajes como Canela, Joker o Pyra & Mythra; la pregunta se vuelve cada vez más interesante. Es un tipo de "What If", que tiene sentido y crea un lore a partir del fanbase creando la hipótesis de: ¿Qué pasaría si quién reparte las cartas decide autoinvitarse? Para entender el porqué haría esto debemos ir a sus motivaciones.

Motivaciones:

Mr. Mailman ha pasado toda su existencia entregando invitaciones que cambian destinos, siendo testigo de la emoción, el asombro y la gloria que experimentan los elegidos. Día tras día, su silueta invisible recorre dimensiones, mundos y líneas temporales de diferentes videojuegos, dejando en cada puerta una carta sellada con el inconfundible emblema de Smash. Sin embargo, con el tiempo, la rutina se volvió un eco vacío; siempre observando, nunca participando, sintiéndose como un "Don nadie". Su motivación nace del deseo reprimido de ser parte de la historia que ayudó a construir. Personajes como Min Min y Terry ya han "robado" su invitación, otros como la Planta Piraña ni si quiera merecía una ante el ojo público, Fox y Captain Falcon tuvieron a desarrolladores inventándoles nuevos atributos con tal de que sean jugables; y otros como Waluigi, siguen esperando su invitación. Él no quiere ser uno más, quiere participar. No busca fama ni venganza, sino reconocimiento; el anhelo silencioso de que alguien, al menos una vez, recuerde su nombre. 

Arco narrativo:

El inicio de la historia de Mr. Mailman está marcado por la rutina y el anonimato. Durante incontables años, recorrió mundos y dimensiones entregando las legendarias invitaciones, siendo testigo de cómo cada nuevo elegido ascendía a la gloria mientras él permanecía invisible, relegado al papel de un simple mensajero. Observaba desde las sombras las celebraciones, los combates y los aplausos, sintiendo que su existencia se diluía entre los ecos de las batallas ajenas. Aunque nadie lo veía, él conocía cada historia desde su origen, cada héroe desde su primer paso, y eso le hacía preguntarse: ¿por qué no podía ser parte de ese mismo escenario que ayudaba a construir?

Al ver como cada vez se unen más personajes a Smash Bros, incluyendo los que ni si quiera tienen sentido, su curiosidad se convierte en deseo, y el deseo en determinación. Cansado de ser un testigo sin más, Mr. Mailman toma una decisión que romperá con todo lo establecido: redacta una invitación dirigida a sí mismo, con su nombre escrito por primera vez en tinta roja. Es un acto prohibido, una fractura en el orden que él mismo había jurado mantener. Esa carta marca el inicio de su viaje al interior del torneo, donde enfrenta no solo a los campeones más grandes del multiverso videojueguil, sino también al peso de su invisibilidad y a la duda sobre si realmente pertenece allí. Después de todo ahora se está enfrentando a nombres de primera, la cara de Nintendo, la mascota de Pokémon, brujas, dioses, cazadores de dioses, e incluso Kirby que canónicamente es capaz de comer agujeros negros enteros sin despeinarse. Cada combate se vuelve una metáfora de su lucha interna: demostrar que un ser sin rostro ni fama puede tener un propósito más allá del deber.

Y así lo hace, Mr. Mailman comprende que su valor no depende de ser visto, sino de lo que representa.  Su anonimato y su piel invisible representan todo lo contrario. Irónicamente Mailman se convierten en la cara de todos aquellos personajes que los fans han pedido por años y no han logrado sumarse al roster. Su propia existencia demuestra un escucha activa y representación de cada jugador. Muchos pensaron que solo sería un "personaje meme" más, pero gracias a todo su significado, su trasfondo, y claro una jugabilidad tremenda: combinando elementos de Joker, Rayman y mecánicas rotas de DLC, no solo logra aplausos, si no logra darse y darnos un significado. Entiende que siempre fue parte esencial del universo de Smash, porque sin él, la historia jamás habría comenzado. Así, su arco concluye no con una victoria grandiosa, sino con una revelación: el mensajero finalmente se convierte en el mensaje.

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